Realizan acto para recordar a Arsenio Erico
La Comisión Permanente del Congreso y la Comisión “Arsenio Erico Vive”, con el apoyo de la Comisión Nacional del Bicentenario y el Centro Cultural de la República El Cabildo, realizaron el viernes 25 de febrero en horas de la mañana, un acto cultural para recordar el primer aniversario de la repatriación de los restos del futbolista Arsenio Erico. El mismo se llevará a cabo en la Sala Bicameral del Congreso de la Nación.
El programa de recordación incluyó una exhibición de fotos de Erico, la proyección de un documental breve, la actuación de la orquesta de Cámara de la Policía y el Coro Bicentenario de la Vicepresidencia de la República.
Antes del acto, se hizo una ofrenda floral en el Mausoleo de la APF –Estadio Defensores del Chaco– donde descansan los restos futbolista conocido como “saltarín rojo”.
Arsenio Erico
Nació el 30 de marzo de 1915 en Asunción, Paraguay. Realizó sus estudios en la Escuela General Díaz y en el Colegio Natalicio de María Talavera de Asunción.
En 1926, forma parte del Equipo “Los azules del Salesianito”. En 1930, con 15 años de edad, debuta en el Club Nacional de la primera división del fútbol paraguayo.
A fines del año 1933 se alista en el ejército para ir a participar en el conflicto bélico del Chaco –hacía más de un año que el Paraguay libraba una cruenta guerra contra Bolivia–; pero antes de entrar en acción, a pesar de que ya estaba en la trinchera, fue seleccionado para dejar las armas y volver a la capital para integrar como jugador de fútbol la selección de la Cruz Roja Paraguaya, con la que salió de gira por la Argentina y el Uruguay, a fin de recaudar fondos para dicha institución.
Ese mismo año, debido a su asombrosa actuación durante las giras, es contratado por el club Independiente de Avellaneda.
El 6 de mayo debuta en el profesionalismo argentino frente al Boca Juniors y en la siguiente fecha, el 13 de mayo anota su primer gol ante Chacarita Juniors, iniciando una campaña goleadora sin antecedente en el fútbol sudamericano.
Entre las muchas marcas que dejó como goleador figuran sus seis tantos marcados en una sola tarde, en el año 1935 contra Quilmes; los 47 goles en 34 partidos marcados en 1937; los 293 goles convertidos para un solo equipo, el Independiente de Avellaneda, con el que se consagró goleador absoluto.
Después de cada jornada, a falta de adjetivos para describirlo, los especialistas de las crónicas deportivas le adjudicaban un nuevo apodo. Así fue llamado “El Saltarín Rojo”, “El hombre de goma”, “El Paraguayo de oro”, “Mister gol”, “El diablo saltarín”, “El hombre maravilla”, “El Rey del gol”, “El semidiós”, entre otros.
Después de una década de carrera profesional, que se volvía intermitente debido a una persistente lesión en la rodilla, abandonó definitivamente la práctica del fútbol dejando una fantástica estela de glorias.
Falleció el 23 de julio de 1977, en el hospital Argerich de Buenos Aires. Sus restos descansaron en el panteón de la familia Blanco Erico del cementerio del Morón, Provincia de Buenos Aires, hasta el 23 de Febrero del 2010.
En 1996, el Parlamento Nacional había promulgado la Ley 901 por la que se autorizaba al Poder Ejecutivo a gestionar la repatriación de los restos del gran ídolo. En el 2008 fue conformada una Comisión Parlamentaria para dar cumplimiento a la mencionada Ley. Finalmente, luego de muchos esfuerzos de instituciones, de amigos y de familiares, se pudo concretar la ansiada repatriación, hecho ocurrido el 25 de febrero del 2010. Desde ese día, sus restos descansan en el Mausoleo que fue construido especialmente para ese objetivo en el predio del Estadio de los Defensores del Chaco.