
El concierto desarrollado en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia del Paraguay, y en recordación del más universal de nuestros creadores, Agustín Pío Barrios Mangoré, tuvo un marco lleno de público en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane.
De la mano de la concertista de guitarra Luz María Bobadilla, en compañía de músicos nacionales y extranjeros, se desarrolló en la noche del lunes 9 de mayo, el concierto Barrios Hoy, en el que músicos de nuestro medio hicieron entrega de un lote de instrumentos musicales para el instituto Municipal de Arte (IMA), cuyo edificio sufrió un incendio semanas atrás.
Antes del inicio de la gala musical, Luz María Bobadilla y la actriz Margarita Irún, directora del IMA, mencionaron ante el que colmó el teatro, que gracias a las manos amigas la institución, que perdió todo con el fuego, resurgirá para brindar público educación artística como lo hace desde hace décadas.
El director y creador del proyecto Sonidos de la Tierra, Luis Szarán, subió al escenario junto a varios jóvenes con instrumentos musicales en manos, para hacer entrega en donación de cuatro violines de autor de origen europeo, cuatro violines de estudio, cuatro guitarras de estudio hechos por lutiers de Cateura, y una caja redoblante.
El maestro Szarán, quien además se desempeña como director de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), recordó el incendio de un autobús en el que se desplazaban hace unos años niños, niñas y jóvenes de Sonidos de la Tierra, en el que se perdieron numerosos instrumentos.
Con la voz entrecortada, trajo a la memoria la frase pronunciada por una niña: “no sean tontos, los instrumentos se quemaron, la música está en nuestras manos”, lo que significó el resurgir, porque “solo la música nos hace libres”, dijo, al tiempo de mencionar cuánto le emocionaba recordar esas palabras.
Además de la donación, Sonidos de la Tierra entregó en préstamo un violoncello de estudio, dos saxofones tenores de origen europeo, cuatro trompetas, dos cornos, un oboe, un trombón, una tuba, y dos bombardinos.
El tenor José Mongélos, un joven paraguayo que perfecciona sus técnicas vocales en Buenos Aires (Argentina), también llegó para entregar en donación una flauta traversa, y un clarinete, resultado de la colaboración de amigos y amigas en la capital argentina.
Momento musical
La Orquesta de Reciclados de Sonidos de la Tierra, dirigido por Celso Chávez, interpretó dos temas musicales (La pantera rosa y Che valle Pirayumi), antes de que se desarrollara el programa oficial de Barrios Hoy. Chávez recordó al término de la actuación a los alumnos y alumnas del IMA, que cuenten con Sonidos de la Tierra, y que si le dan el tiempo de un mes reconstruirían todos los instrumentos quemados, en los talleres de Sonidos de la Tierra.
Tras esas reconfortantes palabras, hicieron su aparición en el escenario la concertista de guitarra y el primer invitado de la noche, el peruano intérprete del charango Fredy Gómez, quien abrió el concierto como un sólo de charango.
Luego se escuchó en las manos de ambos artistas la Suite Andina, de Barrios, con sus cuatro movimientos: Aconquija, Cueca, Aire de zamba, y Córdoba. La obra conjuga elementos musicales que recrean la tradición chilena. Para la interpretación de los últimos movimientos se acopló como acompañante la flautista Allison Gioscia.
La unión de la guitarra y el acordeón fue uno de los puntos más aclamados por el público, dado que Luz María compartió escena con uno de los músicos más representativos del Chamamé, el correntino Chango Spasiuk, nacido en la tierra donde los padres de Agustín Barrios vivieron por mucho tiempo.
El acordeón del argentino dejó escapar los acordes de Kilómetro 11, con el que el público se llenó de júbilo y respondió con sendos vítores y aplausos. Luego, con la guitarrista, ejecutaron Ha che valle y Danza paraguaya, que aumentaron la algarabía de los presentes.
En la última parte, Bobadilla fue acompañada por el pianista francés Pierre Blanchard y un grupo de jóvenes instrumentistas (violinistas, violistas, contrabajista, violoncellista, y percusionista), para ofrecer Madrigal y La Catedral, considerada la obra cumbre de Mangoré, con sus movimientos Preludio, Andante y Allegro, bajo la dirección del maestro Carlos Schvartzman.
En reconocimiento del público, que no se movía de sus butacas en el final del concierto, la guitarrista volvió al escenario en compañía de Chango Spasiuk, para cerrar la noche con la interpretación más distendida de Kilómetro 11 y Danza paraguaya como bises, que fueron reconocidos por los presentes con aplausos de pie.