Emiliano Fernández Rivarola, más conocido como Emiliano R. Fernández, descansa desde la tarde del martes, 4 de octubre en el Panteón Nacional de los Héroes, luego de que el Poder Ejecutivo promulgara la Ley Nº 4420, haciendo un homenaje postergado a uno de los poetas más queridos del Paraguay, en el año del Bicentenario.
Luego de Eligio Ayala, Emiliano es el segundo civil que reposa junto a los ilustres que forjaron nuestra patria. Pero el vate no sólo ha escrito versos y rimas, también ha sido un defensor de la tierra guaraní durante la Guerra del Chaco, suceso que inspiró muchos de sus poemas.
Desde la ciudad de Guarambaré, sus cenizas fueron transportadas en una urna, y lo acompañaron en una caravana hasta el Panteón Nacional, las autoridades departamentales y sus familiares.
El poeta popular llegó a la Plaza Uruguaya pasada las 16.30hs. y la urna que lo contenía fue trasladada a un antiguo camión que fuera utilizado en la Guerra del Chaco, escoltado por la Montada de la Policía Nacional.
El Presidente de la República, Fernando Lugo Méndez, recibió los restos de Emiliano de manos de los zapadores de verdeolivo, y ofrendó una corona de laureles en homenaje al vate.
En la ocasión, el senador Orlando Fiorotto, proyectista de la ley denominada Emiliano al Panteón, dejó su discurso de lado y prefirió la espontaneidad de las palabras para expresar que “Emiliano está en el corazón y en la consciencia de millones de paraguayos. Es un grande que convoca a toda la familia paraguaya. Y en el marco del Bicentenario, somos testigos de un acto de justicia, porque el soldado, el poeta, el compositor, el músico, estará representado por Emiliano en este lugar privilegiado”.
Por su parte, el escritor Carlos Villagra Marsal, titular de la Secretaría de Políticas Lingüísticas, mencionó en su discurso que “todos somos descendientes de Emiliano, no por sangre, sino por otros tipos de afecto. En el corazón de cada paraguayo, vive el verbo Emiliano”.
Analizó algunos versos de “13 Tuyuti”, una de las obras que fue escrita en mayo de 1933, en la primera batalla de Nanawa, cuando fue ascendido a Teniente 2º, donde describe de manera vívida y directa la contienda. “El consagra la victoria en los versos”, comenta Villagra Marsal. En el Panteón de los Héroes, descanza el tercer Mariscal, junto Solano López y Estigarribia, está el Mariscal de las letras paraguayas: Emiliano R. Fernández.
Sostuvo además que un poeta es grande por la precisión y confluencia de rima, verbo y música; por la amplitud de su visión sobre la condición humana; y al mismo tiempo por la calidad y altura de su perfección en su escritura. “En ese sentido, Emiliano es grande por su versatilidad en sus temas, por su prolijidad, por la difusión de su poesía. Es el que ha exprimido y utilizado en lo alto y ancho el lenguaje de la patria del hombre, y es el mayor patriota que ha tenido el Paraguay”, concluyendo así los motivos que hacen merecedor al vate de ocupar un lugar en el principal mausoleo.
Posteriormente, el poeta Miguel Cabral, declamó una poesía en guaraní dedicada a su par, “Emiliano Panteón pe”.
Finalmente, la urna de Emiliano R. Fernández fue introducida al Panteón y ubicada en esu lugar destinado, junto a las cenizas del soldado paraguayo, el Mariscal Francisco Solano López, el Mariscal Estigarribia, el general Eduvidis Díaz, Eligio Ayala y otros héroes de la Patria. En el acto, también descubrieron una placa conmemorativa.
Al terminar el acto protocolar, se realizó un show artístico en el que numerosos artistas celebraron la llegada de Emiliano al Panteón. (Leer artículo).