El Presidente del Congreso, senador Miguel Carrizosa, dio inicio al programa señalando que “hace sesenta años don Emiliano R. Fernández pasó a la eternidad desde aquí, desde la querida Asunción. Esta serenata en su memoria, ante el Bicentenario de la Independencia Nacional, es un canto agradecido a la inspiración, a los versos inolvidables, al testimonio de un artista sencillo, siempre en sintonía con su pueblo. El Congreso de la Nación, a través del Centro Cultural de la República El Cabildo, protagoniza este homenaje y desgrana un pentagrama de gratitud, de admiración, de difusión de la obra de Don Emiliano y desde donde espera un perenne reconocimiento a este poeta inolvidable”.
Entre los descendientes de Emiliano, estuvo presente Norberto Fernández, uno de sus hijos. El senador Orlando Fiorotto llevó también su adhesión al acto.
La Banda de Músicos de la Armada Nacional dio apertura al programa musical junto a otros importantes artistas que participaron del concierto, entre ellos, Contrapunto, Francisco Russo, Paraguay 3 con Rodolfo Roa, Los Alfonso, Trova Bohemia y Juan Carlos Oviedo, con quien Cielito Fernández, bisnieta del vate, ofreció números de danza. El público presente vibró con las canciones y creó un ambiente de nostalgia y satisfacción. La conducción estuvo a cargo de Daniela Candia y Serafín Francia Campos, quienes además se encargaron de ofrecer hechos y anécdotas de la vida del bohemio autor.
Formaron parte del repertorio temas como Primavera, Ko’ápe che avy’ave, Ñesujháme, Belencita pe guara, Concepción yerére, Causa ne ñañá, Barcino colí, Fortín Toledo, Rojas Silva recávo, Transitando, Ne mombayvo che yvoty, Bella flor del Paraguay, Oda pasional, Vy’a chu’i mí, La cautiva, Trece Tuyutí, Siete notas musicales, Despierta mi Angelina, Co’etí yave, Che pochyma nendivé.
El espectáculo contó el apoyo de la Entidad Binacional Yacyretá, la Secretaría Nacional de Cultura, la Municipalidad de Asunción – Centro Cultural Manzana de la Rivera, la Asociación Cultural Comuneros y Bebidas del Paraguay.
Emiliano R. Fernández, falleció el 15 de septiembre de 1949. Sus primeras poesías fueron: Primavera y Trigueñita, y las últimas, Mi pluma, en castellano, y Arasy memby tee. Es uno de los mayores poetas y músicos populares del Paraguay, con una extensa obra en guaraní, español y jopará, conocida como “Emilianore”.
Emiliano al Panteón
El gestor del folklore Serafín Francia Campos, en varios momentos de su presentación hizo alusión que “el genio de Emiliano no tiene detractores. Cantó al amor, a la guerra, a la Patria. Fue combatiente en la guerra del Chaco, donde fue herido dos veces. Emiliano R. Fernández, debe descansar como otros, en el Panteón de los Héroes”. La iniciativa fue largamente aplaudida por todos los presentes.
Emiliano Fernández Rivarola, más conocido por Emiliano R. Fernández, antepuso la letra inicial del apellido de su madre, por el entrañable amor que ésta le inspiraba y también de ese modo rendir homenaje a aquellas mujeres residentas de la Guerra Grnade, que bien se merecían ser nombradas por cada hijo, por su arrojo, valor y patriotismo.
Nació el 8 de agosto de 1894. Conoció la vida del campo como pocos. Su contacto con la naturaleza, la vida de estancias lo fueron inspirando para sus pinceladas sobre el interior del país y allí nacieron sus magníficos cuadros como “ Pyjharé amaguype” y cientos más.
En la Guerra del Chaco luchó formando filas del R.I.13 Tuyutí, y participó de varias acciones guerreras, hasta que una herida lo obligó a volver a la capital. Al finalizar la guerra estuvo encargado del Jardín Botánico, deambulando luego por varios sitios hasta ser deportado al Brasil. En su exilio siguió creando incansablemente y de aquel tiempo se conocen muchísimas obras. Falleció el 15 de septiembre de 1949.